Punto de partida: dos suscripciones, un orquestador y una tentación

La foto inicial del sistema antes de empezar a bajar de la nube: qué pago, qué tengo montado, y por qué la primera decisión fue NO comprar hardware.

Todo proyecto de “me voy a montar mi propia IA” empieza igual: mirando precios de hardware. El mío también. Y la primera lección llegó antes de gastar un euro.

La foto inicial

  • Suscripciones activas: Claude Code Pro (18 €/mes) para trabajo interactivo y orquestación, y un plan coding de GLM (36 $/mes, ~33 €) para tareas agénticas de volumen.
  • Infraestructura propia: un orquestador de agentes con decenas de tareas programadas (informes financieros, backups, monitores, briefs diarios) que ya corre en un mini-PC en casa.
  • Total: ~51 €/mes. Ese es el baseline contra el que se medirá todo lo demás.

La tentación del hardware

La opción obvia era comprar un Mac mini con RAM unificada y correr modelos en local. Hice las cuentas con el que ya tenía (M4, 16 GB):

Descartado con datos: 16 GB de RAM unificada no dan para modelos de más de ~7B parámetros con calidad de producción. Y los modelos de 7B no sustituyen a un modelo de frontera en las tareas que me importan.

Comprar el siguiente escalón (48 GB, ~2.200 €) sin saber qué modelo necesito realmente sería pagar 2.200 € por aprender algo que puedo aprender alquilando.

La decisión

De ahí sale la estructura de esta guía: tres fases con puertas de salida por datos, no por fechas.

  1. Delegar tareas genéricas con las suscripciones que ya pago.
  2. Simular el hardware en la nube (APIs de inferencia + GPU on-demand) antes de comprarlo.
  3. Comprar solo cuando haya un modelo ganador validado — o no comprar, si los números dicen que la nube gana.

Presupuesto reservado: 50–150 €/mes para la Fase 2, y 1.500–3.000 € para la Fase 3 solo si los datos la justifican.